¿Qué es Compostar?
Compostar significa someter la materia orgánica (en nuestro caso, restos orgánicos de la cocina y del jardín) a un proceso de transformación natural hasta obtener un producto, el compost, de gran calidad como abono orgánico, ya que además de su función como fertilizante, mejora la estructura del suelo aportando materiales húmicos que pueden compensar las pérdidas debidas a actividades antropogénicas.
El compostaje puede hacerse de forma individual y quizás en un futuro de manera colectiva.
Compostaje individual: puede hacerse en el jardín, balcón o al interior
de la vivienda. En este caso la idea es recolectar toda la basura orgánica sin
procesar, cascaras de verdura y fruta, plátano, tomate, jitomate, chayote,
piña, pepino, cascara de huevo etc. En un recipiente que puede ser una cubeta o
bolsa negra se coloca una capa de tierra en el fondo y encima de esta una capa
de basura orgánica, otra capa de tierra y una nueva capa de basura orgánica y
así sucesivamente hasta llenar el bote.
Compostaje colectivo: en espacios libres o ajardinados comunitarios de
conjuntos de viviendas, en espacios públicos, escuelas y similares. Requiere un
mínimo de organización. Tiene un componente social de cohesión, mediante una
actividad colectiva de preservación del medio ambiente. En principio permite la
reutilización en origen en el espacio ajardinado comunitario.
El valor ecológico del compostaje
1)
El compost mejora la estructura del suelo y contiene
todos los nutrientes necesarios para un crecimiento saludable de las plantas;
2)
Los nutrientes se liberan lentamente, de lo que
resulta una aportación continua de éstos;
3)
El compost substituye al fertilizante o abono
artificial, reduciendo así el consumo de estos productos y los efectos
contaminantes asociados a su producción y uso;
4)
Una correcta aplicación del compost evita el
crecimiento de malas hierbas y por lo tanto mejora las condiciones para hacer
jardinería;
El compostaje en origen representa la manera más importante de reducir el
volumen de la bolsa de basura, con la consecuente reducción de las necesidades
de recogida y tratamiento y las emisiones asociadas.
Un poco de teoría
El montón de compost es
un sistema natural en sí mismo, formado por multitud de organismos relacionados
entre sí, es una especie de red trófica: los organismos se alimentan de los
restos que depositamos, así como los unos de los otros. La materia orgánica
empieza a ser descompuesta por bacterias y hongos, que a su vez sirven de
alimento a protozoos y ascáridos a la actividad de los cuales se suman desde
las cochinillas, ciempiés, multitud de insectos y sus larvas hasta diversas
variedades de lombrices de tierra.
Si les garantizamos unas buenas condiciones de vida, los organismos
compostadores descompondrán y transformarán de manera continua la materia
orgánica que añadamos. Esto depende básicamente de tres factores:
De la calidad y características de la materia orgánica que añadamos.
De la presencia de aire a disposición de los organismos.
De la humedad del montón.
El miedo a los malos
olores es injustificado si el compostaje se realiza correctamente y en lugar
adecuado. Como ya se ha dicho, es posible realizarlo incluso en la propia
vivienda. Un lugar apropiado y el cuidado debido evitan la producción de malos
olores.
En el proceso de
descomposición, el compost se calienta espontáneamente (en condiciones idóneas
se alcanzan temperaturas de hasta 70º C en el interior del montón) de tal modo
que se da un proceso espontáneo de “higienización” que elimina posibles
microbios o gérmenes patógenos y semillas de malas hierbas.
A menudo en períodos
cálidos los restos frescos de fruta y verdura atraen a pequeñas moscas (moscas
de la fruta). En cualquier caso, éstas se mantienen en el mismo compostero, que
es donde encuentran aquello que las atrae, y no representan ninguna molestia,
más bien al contrario, ya que contribuyen al proceso de transformación.
Si mantenemos el montón o
el compostero tapado (con una pequeña apertura suficiente para garantizar el
aireamiento interior) y no añadimos alimentos cocidos ni restos de carne o
pescado, no hay ningún motivo para esperar la presencia de animales que lo
remuevan.
Los organismos que
participan en el proceso de transformación se mantienen allí donde disponen de
las mejores condiciones, es decir, en el propio montón, y no se dispersan fuera
de éste. En cualquier caso, se trata de seres que se encuentran ya en el suelo
y por lo tanto no son en ningún caso nocivos para nuestro jardín.
¿Qué se puede Compostar
Sin problemas:
· Restos crudos de verduras y frutas.
·
Poso de café y té, filtro incluido.
·
Bolsitas de infusiones (atención con
las grapas metálicas).
·
Flores, ramos marchitos y plantas.
·
Pelos, uñas.
·
Viruta y cenizas de madera no
tratada.
·
Cáscaras de huevo.
·
Restos de jardinería y huerta.
·
Restos de poda de árboles, arbustos y
matorrales (troceado previamente).
·
Poda de césped.
·
Hojarasca.
·
Restos de la cosecha de verduras y de
flores.
·
Fruta caída.
En poca cantidad:
·
Piel de plátano y cítricos.
·
Papel de cocina y toallitas de papel,
hueveras de cartón.
·
Papel de periódico (sin impresión a
color) y cartón ondulado.
·
Serrín, sólo de madera (no de
aglomerados).
·
Hojarasca de castaño, nogal, roble y
encina.
·
Aceite de aliñar.
La cantidad final depende de la “capacidad de absorción” que tengamos en el montón o el compostero, que estará en función de las cantidades de material que añadimos y de nuestra dedicación (si añadimos el material troceado, si lo volteamos y mantenemos adecuadamente, si añadimos compost maduro o si utilizamos aditivos).
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Material de desecho |
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Maceta para el compostaje |
Con estas sugerencias puedes establecer tu propio compostaje,
Comparte fotos si ya tienes el tuyo.
¿Qué has logrado producir en tu huerto en casa?
Hola RacVar!! Pues yo continúo leyendo tus aportaciones, me gusta la jardinería y ojalá podamos compartir experiencias y resultados de todo eso que has aportado. Tengo un par de botes que encimados han tenido la misma función. Es de mucha paciencia, pero se puede lograr. Y al contrario de lo que yo suponía, es cierto, no ha generado malos olores ni bichos raros fuera de los naturales de la tierra. Después de dos meses aún no hay cosecha, pero cada vez está mas cerca. Saludos!!
ResponderEliminarHola, me gustan mucho las plantas sólo que necesitan de mucho cuidado y tener los conocimientos necesarios ya que creo que todavía tengo algunas dudas para poder hacerlo, pero que bonitas son.
ResponderEliminarHola Amira, gracias por tu comentario, quizás al principio si requieren un poquito de cuidado, en mi experiencia algunas las he perdido pero.... hay que persistir, una vez que se establecen requieren menos cuidados, y sobre la marcha y un poquito de lectura vas aprendiendo los cuidados que necesitan, anímate y veras que es una forma de relajación y convivencia familiar, después disfrutaras los beneficios.
EliminarHola es muy interesante este tema, en casa creo que podría intentar esta actividad, pero pensando en lo que comenta Sotelo Eusebio me pregunto, de cuánto tiempo estamos hablando que debemos ser pacientes, él habla de dos meses, supongo que depende de lo que se cultiva, pero en cuanto tiempo está lista la composta.
ResponderEliminarHola Juan!! Y solo por no dejar al aire tu pregunta. Prometo anunciar aquí mismo el día que coseche mi primer fruto. Sea el que sea, decir cuánto tiempo tardó y compartir un par de imágenes aquí. 😀
EliminarHola Juan, gracias por tu comentario, realmente necesitamos paciencia y dedicación (a veces se nos olvidan). En el caso de la composta se dice que madura de tres a cinco meses, dependiendo de si el material orgánico lo colocas picado (para facilitar su descomposición) o lo integras entero, y efectivamente el tiempo de germinación y cosecha dependerá de lo que siembres, próximamente subiré información de las combinaciones que podemos hacer y tiempos.
ResponderEliminarOjalá a futuro podamos compartir nuestra experiencia con los huertos.